Este proyecto tiene como objetivo establecer una hoja de ruta hacia la unión de los españoles para reformar una democracia que solo atiende a intereses de las élites. La vía pacífica para tal fin es posible, aunque difícil en un mundo donde la hegemonía cultural la ostenta el gran imperio de Occidente que nos enfrenta constantemente mediante la saturación de su mensaje y la concepción de la Unión Europea como un marco en el que construir algo que ya no existe.
1. En España cabemos todos
Eso significa que debemos dejar de atacarnos y emprender un camino hacia nuestra fortaleza, incorporando identidades cuyos mitos encajan en este territorio. Se han avivado los movimientos secesionistas y se han confrontado los nacionalismos periféricos para crear y mantener partidos que se nutren de esos problemas. Hemos de hacer un sacrificio para despojarnos de ideologías y símbolos del siglo pasado que impiden nuestra cohesión política. Se puede coexistir con los diversos nacionalismos sin otorgarles privilegios y se puede derrotar los movimientos secesionistas con el bienestar social.
2. La identidad
Nuestro legado no puede determinarse ni anularse por las ideologías mencionadas anteriormente. Los orígenes de nuestros pueblos, sus destinos en urbes creadas para la explotación obrera, sus anhelos y esperanzas son nuestras raíces. Debemos ser tolerantes y estar orgullosos de todas las identidades de la nación sin anteponer excepciones ni centralismos. Las culturas diversas del país deben preservarse para las siguientes generaciones. Centralismo sin centralismo: ahorro de burocracia, descentralización de industrias fomentando las instalaciones en zonas despobladas para reencontrarnos con nuestros orígenes.
3. Una educación para liberarnos
La integración de España en la Unión Europea, así como la transformación del Estado-Nación a la infocracia son cambios importantes que deben ser analizados desde una educación pública accesible a todos los ciudadanos, abarcando la primaria hasta la universidad. La formación de ciudadanos libres con pensamiento crítico es vital para encarar el futuro sin prejuicios ni sesgos que vienen marcados por Europa y el resto de Occidente desde hace mucho tiempo, aprovechándose de la tendencia memorística de adquirir conocimientos sin reflexionar sobre ellos.
4. La sanidad pública: nuestro orgullo
La sanidad pública española, orgullo de nuestro Estado de Bienestar, se enfrenta a un futuro incierto. Los recortes han provocado el cierre de camas, la reducción de personal y la disminución de inversiones. Y la privatización crea un sistema de dos velocidades, donde la calidad depende del poder adquisitivo. La falta de personal sobrecarga a médicos y enfermeras, afectando la calidad de la atención. Es hora de exigir que se priorice la inversión en este servicio esencial, garantice atención sanitaria universal y de calidad, y ponga fin a la privatización, además de destinar los impuestos a la investigación de enfermedades. La sanidad pública es un derecho, no un privilegio.
5. Hacia una economía descolonizadora
España perdió parte de la industria en un sacrificio para integrarse en un proyecto europeo que jamás existió. Las grandes urbes se han ido transformando en centros turísticos en los que los autóctonos de esos municipios han visto cómo ha ido bajando su poder adquisitivo y el porcentaje de compra de vivienda en detrimento de los que se aprovecharon de esa desventaja inicial. La consecuencia en zonas aledaña: áreas despobladas y muchas ciudades medianas con degradación de la cultura: cines, teatros y viviendas de lujo en espera de otro 'boom' inmobiliario. El ciclo debe romperse, la agricultura proteccionista y la industrialización es el camino.
6. Los cuatro poderes
Vivimos en un país cuya clase política pone trabas en la renovación de una parte del poder judicial. Deben realizarse una serie de reformas para garantizar la despolitización de todos los instrumentos del Estado, así como fomentar en el gremio periodístico mecanismos de autorregulación con representantes del público para revisar el cumplimiento del código deontológico. Se deben implementar programas en las escuelas y universidades para enseñar a los estudiantes cómo evaluar críticamente la información y detectar sesgos en los medios de comunicación.
7. Biodiversidad, patrimonio y turismo sostenible
España, una nación bendecida por una rica biodiversidad y un patrimonio cultural inigualable, se enfrenta al desafío de preservar estos tesoros para las generaciones venideras. El turismo, un sector clave de nuestra economía, debe evolucionar hacia un modelo sostenible que respete y proteja estos activos irreemplazables. Hay que incentivar el desarrollo de turismo responsable que respete el medio ambiente, valore el patrimonio cultural y beneficie a las comunidades locales. Nuestro patrimonio cultural es otro pilar fundamental de la identidad española. Ciudades históricas, monumentos emblemáticos, tradiciones ancestrales y expresiones artísticas forman parte de un legado que nos define como pueblo. Sin embargo, este patrimonio también es vulnerable a la degradación, el abandono y la pérdida de identidad.
8. NO a Europa, NO a la OTAN
Fuimos expoliados al integrarnos en una competición en la que no teníamos la igualdad de condiciones. De esa situación desventajosa se creó la imagen de una España dependiente por las ayudas que recibía de la Unión Europa, así como el crecimiento de una deuda que es en gran medida ilegítima. La OTAN, por su parte, es un elemento imperialista mantenido después de la caída de la URSS solo por el deseo de dominio de los Estados Unidos. La salida de esa colaboración y sumisión ante esa nación bélica debe emprenderse mediante una negociación lo más pronto posible. Asimismo, la autodefensa es una inversión para defender nuestro territorio de la amenaza que los socios de Estados Unidos han ido cultivando. Todos nuestros recursos bélicos deben permanecer en territorio español.
9. La Hispanidad: un camino
La Hispanidad, un legado cultural rico, necesita ser defendida con rigor y sin narrativas simplistas. Debemos analizar la historia hispanoamericana con objetividad, reconociendo logros y errores sin extremismos, y también combatir la Leyenda Negra, una visión distorsionada que daña la imagen de España y América Latina. Fomentar el intercambio cultural entre naciones hispanohablantes para fortalecer lazos y aprendizaje mutuo. La Hispanidad no solo es un legado, sino un proyecto para el futuro. Construyamos un espacio común que celebre la diversidad cultural y promueva el desarrollo sostenible, la justicia social y la paz.
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