EUROPA VIVA 24: El impulso de Abascal hacia las elecciones europeas del 9 de junio
El evento EUROPA VIVA 24, que se celebrará en Madrid este próximo fin de semana, los días 18 y 19 de mayo, reúne a destacados líderes políticos europeos y latinoamericanos como Santiago Abascal, Javier Milei, Marine Le Pen, Giorgia Meloni y Viktor Orbán. Este encuentro marca el comienzo de la campaña de Abascal para las elecciones europeas del próximo 9 de junio. No es un bloque homogéneo de medidas liberales contra el socialismo. A continuación, analizamos las diferencias en sus grados de euroescepticismo, posturas económicas, relaciones con la Iglesia, políticas exteriores y sus relaciones con Israel, destacando cómo sus nacionalismos chocan con el sionismo.
◻️ Diferencias en el Grado de Euroescepticismo
La crítica hacia la Unión Europea (UE) varía significativamente entre estos líderes:
- Viktor Orbán: Es el más euroescéptico del grupo. Aboga por una "Europa de naciones soberanas" y ha implementado políticas que desafían directamente las normas de la UE. Orbán critica la burocracia de Bruselas y busca limitar la influencia de la UE sobre Hungría.
- Marine Le Pen: Aunque inicialmente fue muy crítica con la UE, ha moderado su postura en los últimos años. Ahora promueve la reforma de la UE desde dentro en lugar de la salida inmediata, buscando una mayor autonomía para Francia dentro del bloque.
- Santiago Abascal y Giorgia Meloni: Comparten una visión crítica de la UE similar a la de Le Pen. Abascal y Meloni proponen una reforma de la UE para devolver competencias a los Estados miembros, pero no apoyan la salida del bloque.
- Javier Milei: Aunque no forma parte de la UE, es crítico de los bloques regionales y de la burocracia internacional, argumentando que limitan la soberanía y la libertad económica de las naciones.
◻️ Diferencias en Economía, Relaciones con la Iglesia y Política Exterior
Economía:
- Javier Milei: Es el más liberal económicamente. Defiende una drástica reducción del tamaño del Estado, privatización de empresas públicas y una completa desregulación de la economía. Sin embargo, el paquete fiscal que propuso recientemente es una mezcla entre medidas liberales y socialistas.
- Viktor Orbán: Mezcla políticas de libre mercado con un intervencionismo estatal significativo, promoviendo un capitalismo nacionalista que busca proteger los intereses húngaros.
- Santiago Abascal, Marine Le Pen y Giorgia Meloni: Aunque apoyan el libre mercado, son más proclives a la intervención estatal y al proteccionismo en comparación con Milei. Promueven políticas que defienden la industria nacional y protegen el empleo local.
Relaciones con la Iglesia:
- Santiago Abascal y Giorgia Meloni: Mantienen una estrecha relación con la Iglesia Católica, defendiendo valores tradicionales y familiares; aunque Abascal se ha alejado de la figura del Papa Francisco. Sus políticas reflejan un compromiso con la herencia cristiana de sus países.
- Marine Le Pen: Aunque defiende valores tradicionales, su postura es más laica en comparación con Abascal y Meloni. Le Pen ha buscado separar más claramente la política de la religión.
- Javier Milei: No tiene una relación marcada con la religión católica. Su enfoque es principalmente económico, y sus propuestas no se centran en cuestiones religiosas. Sin embargo, visitó dos veces a Estados Unidos para rendir homenaje al sionismo frente a la tumba en Nueva York de un rabino de la secta Lubavitch, la más ultraderechista del judaísmo.
- Viktor Orbán: Utiliza la religión como un pilar de su nacionalismo, promoviendo valores cristianos y alineándose estrechamente con la Iglesia en Hungría.
Política Exterior:
- Viktor Orbán: Mantiene una política exterior pragmática y a menudo busca relaciones cercanas con Rusia y China, desafiando las posturas occidentales tradicionales.
- Marine Le Pen: Critica la OTAN y aboga por una política exterior independiente de Francia. Aunque es menos propensa a buscar vínculos estrechos con Rusia comparado con Orbán, su enfoque es similar en términos de soberanía nacional.
- Santiago Abascal y Giorgia Meloni: Aunque críticos de algunas políticas de la OTAN y la UE, son generalmente pro-occidentales y buscan mantener una relación más tradicional con los aliados europeos y estadounidenses.
- Javier Milei: Descartó el ingreso en los BRICS y solicitó el ingreso a la OTAN después de prometer en campaña un acercamiento a Estados Unidos. Esa decisión rompe la tendencia neutral de sus predecesores.
◻️ Relaciones con Israel y el sionismo
Una coincidencia notable entre Santiago Abascal, Javier Milei, Marine Le Pen, Giorgia Meloni y Viktor Orbán es su apoyo a Israel. Este respaldo no se basa en el judaísmo como religión, sino en el sionismo, que promueve la expansión del nacionalismo israelí y el derecho del pueblo judío a un estado propio.
Sin embargo, este apoyo incondicional a Israel, independientemente de si cumple o no con las resoluciones de la ONU, choca con los nacionalismos locales que estos líderes defienden. El sionismo, al expandir el nacionalismo de Israel, puede entrar en conflicto con la soberanía y las políticas nacionales de otros países. Esta tensión es evidente en la forma en que algunos de estos líderes justifican la injerencia de Israel en asuntos internacionales mientras critican cualquier interferencia externa en sus propios países, como lo hacen oponiéndose a la implementación de la Agenda2030.
Un ejemplo claro de esta contradicción es el apoyo incondicional a Israel por parte de estos líderes, independientemente de las acciones de Israel en el escenario internacional como el caso del genocidio en Gaza y su nulo cumplimiento de las resoluciones de la ONU. Esto crea una paradoja, ya que la Unión Europea, a la que aspiran a influir en las elecciones europeas, coopera estrechamente con la ONU en muchas áreas, como la paz y la seguridad, los derechos humanos y el desarrollo sostenible. y se espera que sus estados miembros respeten y promuevan las resoluciones de la ONU. Este doble rasero puede erosionar la credibilidad de su discurso sobre la soberanía y el nacionalismo, mostrando una incoherencia entre su retórica y sus acciones.
En resumen, mientras que estos líderes comparten un fuerte apoyo a Israel, este posicionamiento puede entrar en conflicto con sus propios principios nacionalistas y soberanistas, especialmente cuando se confronta con las normas y expectativas de la comunidad internacional, incluida la Unión Europea.