El 12 de julio es una fecha marcada por la celebración del "Día de la Orangemen", una festividad que tiene sus raíces en Irlanda del Norte y que conmemora la victoria del rey Guillermo III sobre el rey Jacobo II en la Batalla del Boyne en 1690. Esta celebración es profundamente significativa para la comunidad protestante de la Orden de Orange, pero también es una fuente de tensiones sectarias debido a sus connotaciones históricas de conflicto religioso entre protestantes y católicos.
Sectarismo en el "Día de la Orangemen"
El "Día de la Orangemen" se caracteriza por desfiles y marchas que incluyen bandas de música y trajes tradicionales naranjas. Estos eventos son vistos por la comunidad protestante como una celebración de su identidad y de su historia, pero para muchos católicos, especialmente en Irlanda del Norte, representan una provocación y una conmemoración de una historia de opresión y conflicto.
La naturaleza sectaria de esta celebración ha llevado a numerosos enfrentamientos y tensiones a lo largo de los años. En Irlanda del Norte, los desfiles del 12 de julio a menudo se desarrollan en un ambiente de alta tensión, con despliegues policiales significativos y, en ocasiones, violencia.
Choque cultural en Benidorm
Recientemente, se ha observado que esta celebración ha llegado a suelo español, específicamente a Benidorm. Esta ciudad, conocida por ser un destino popular para turistas británicos, ha sido escenario de desfiles y marchas del "Día de la Orangemen". Sin embargo, esta importación cultural ha generado un choque significativo con las costumbres católicas predominantes en España.
España, un país con una fuerte tradición católica, encuentra estas celebraciones particularmente discordantes. La procesión del 12 de julio, con su simbolismo protestante, puede ser vista como una afrenta a las festividades religiosas locales, que suelen centrarse en el catolicismo y sus rituales.
Influencia británica en suelo español: compra de vivienda y mayor criminalidad
La celebración del "Día de la Orangemen" en Benidorm no es un hecho aislado, sino una manifestación de la influencia británica en varias regiones de España. Según datos recientes, a 1 de enero de 2024, en España residen 8,7 millones de personas nacidas en el extranjero, lo que representa un 18,1% de la población total.
Alicante, en particular, es una de las provincias con mayor porcentaje de residentes extranjeros (27,6%). Esta provincia también es la que registra el mayor número de delitos por habitante, con 722 delitos por cada 10.000 habitantes durante el año 2022.
Además, el Reino Unido es uno de los principales países de origen de los extranjeros que compran viviendas en España, con un 9,8% de las compras durante el cuarto trimestre de 2023. En Alicante, residen 75.263 personas de nacionalidad británica, lo que convierte a esta provincia en la principal colonia británica en España. Esto significa que uno de cada cuatro británicos residentes en España vive en Alicante, y si se considera toda la Comunidad Valenciana, el 87,4% de los británicos en esta región se encuentra en Alicante.
Conclusión
La celebración del "Día de la Orangemen" en Benidorm expone la creciente influencia británica en España y cómo esta puede entrar en conflicto con las tradiciones locales. La llegada de estas festividades protestantes a una nación de fuerte herencia católica resalta las tensiones culturales y sectarias que pueden surgir cuando diferentes tradiciones religiosas y culturales coexisten en un mismo espacio. Mientras España sigue siendo un destino atractivo para muchos británicos, es fundamental encontrar maneras de gestionar estas diferencias culturales para evitar conflictos y promover una convivencia armoniosa que favorezca en primer lugar la compra de vivienda a los autóctonos para que puedan tener una calidad de vida digna.
No hay comentarios:
Publicar un comentario